Adictos a la adrenalina

A Coruña, 15 de octubre del 2014

Los deportes extremos son todas aquellas actividades de ocio o deportivas que conllevan un punto de riesgo y peligrosidad  para las personas que los practican, pues se dan una serie de condiciones de considerada dificultad. Hacia el final del siglo pasado, el riesgo dejó de ser un elemento disuasorio para convertirse en un reclamo para miles de deportistas. A pesar del elevado riesgo de muerte, este tipo de deportes consigue cada año mayor número de aficcionados los cuales se definen como “adictos de la adrenalina”.

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Los eslóganes de las marcas juegan con esa idea, como el «Impossible is nothing» de Adidas. Decenas de pruebas en Galicia llevan el apellido Xtreme. Una tentación para lucir luego la hazaña en las redes sociales. Algunos de estos deportes son:

  1. POWERBOCKING: zancos acrobáticos que te permiten rebotar a más de dos metros de altura y correr a un promedio de 30 km por hora, como para sentirse supehéroe sin capa.
  2. BARRANQUISMO O CANOYING: es un deporte de aventura que se practica en los cañones o barrancos de un río, pudiendo presentar un recorrido muy variado: se encuentran tramos con poco caudal o incluso secos.
  3. WINGSUIT: es un deporte de alto riesgoen el que se planea sobre el perfil de una montaña a unos 160 kilómetros por hora con un traje que incorpora membranas a modo de alas
  4. SLACKLINE: En esta disciplina, la concentración es fundamental y el desafío constante es poner a prueba tu equilibrio contra la gravedad.

Hay personas que realmente sienten la necesidad de descargar dosis extras de adrenalina practicando deportes de riesgo, conduciendo el automóvil a gran velocidad, buscando pelea, subiendo a atracciones como la montaña rusa, viendo películas de mucho miedo, etc. Una de las explicaciones es que la liberación de adrenalina produce un estado (momentáneo) de euforia, de máxima energía y de capacidad de acción. Después la persona siente una agradable sensación de relax gracias a la liberación de endorfinas. La necesidad de sensaciones fuertes se entiende mal hoy en día: si alguien coge el gusto a estas experiencias y sigue buscándolas surgirá enseguida la etiqueta de adicto a la adrenalina.

 Muchas de estas personas afirman que la vida debe vivirse en expriencias y sensaciones, no en años.

Redactado por

Judit Veira

Diego Rey

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